Letras

En estos tiempos de mentiras, radicalizaciones, de defensa a ultranza de argumentos que son ajenos a la persona que los utiliza y desde la inmediatez, me apetecía escribir desde lo propio y con calma. Desde la posición que ocupo en el mundo, desde la subjetividad más absoluta. Porque habitualmente hablamos desde el desconocimiento, pero la realidad nos habita, nos interpela y nos hace pensar.

Fotografías

En principio todas las fotografías que aparecen en este blog están hechas por mí y no se pueden utilizar sin enlazar a su ubicación en este espacio web. También existe la posibilidad de que no las haya hecho yo, pero que alguien haya cogido mi cámara en un momento de inspiración.

Quien ha viajado conmigo sabe que podría volver a casa y descubrir que en la memoria de la cámara no hay un solo selfie, una sola foto emblemática y famosa de «ponte ahí y sonríe» y, como nos descuidemos, ni una sola foto en la que salgamos humanos. Afortunadamente tengo un compañero que se encarga de recoger para la posteridad cómo nos vamos haciendo mayores y, así, yo puedo seguir fotografiando el mundo a través de sus detalles.

Tecnología

Este blog no sería posible sin la infinita profesionalidad de Alfonso Sánchez y Eva González Mariscal, de Induscomp, a los que les pedí un blog propio muy básico al que no le tuviera que dedicar ni un segundo en diseño, configuración ni creatividad.

Y exactamente eso tengo: un alojamiento web muy rápido, un dominio que se renueva anualmente, un WordPress seguro y actualizado y una plantilla gratuita de la que no me tengo que preocupar porque no tiene millones de opciones de diseño que me entretegan de mi propósito.